40 Flares Twitter 21 Facebook 19 40 Flares ×

save-money1

Las terapias alternativas son un negocio. Sé que muchos de los que estáis leyendo estas líneas ya lo sospechabais, pero aunque parezca mentira mucha gente aún no se ha enterado.

Desde que comenzó mi andadura dentro del mundo de las terapias alternativas, mucha gente del sector parecía justificar su posición moral en el hecho de que las farmacéuticas son compañías privadas. Según dicen, las farmacéuticas, al ser empresas, se guían por motivos económicos y no tienen por prioridad la salud de la gente. Como las terapias alternativas no están en manos de farmacéuticas, entonces estos terapeutas afirman que ellos solo buscan restablecer la salud de sus pacientes.

Esta falacia argumental que he usado anteriormente (que mi “enemigo” sea malo no quiere decir que yo sea bueno) se repite mucho más de lo que la gente piensa.  De hecho llevo tres días borrando mensajes llenos de amenazas e insultos con argumentos similares. Yo soy el primero que ha criticado muchas posturas y planteamientos de las empresas farmacéuticas, sin ir más lejos en las conclusiones de mi tesis de master hablé sobre los datos farmacoeconómicos tergiversados por muchas empresas para vender más medicamentos. Hasta ahí entiendo que pueden haber intereses económicos mezclados con la salud, pero ¿justifica eso que las terapias alternativas no tengan los mismos o más intereses económicos?

Durante los años que nos hicimos pasar por practicantes de una nueva terapia alternativa, pudimos ver de cerca el negocio que hay montado alrededor de este sector. Para empezar, ¿por qué se recomiendan productos homeopáticos, acupuntura, o demás terapias no contrastadas científicamente? La respuesta suele ser fácil, por dinero. En la mayor parte de plataformas y revistas de divulgación de terapias alternativas nos pidieron dinero por decir que nuestra falsa terapia funcionaba. Entre los muchos ejemplos pondré el de una página muy conocida dentro del mundo de las terapias alternativas, www.biomanantial.com. En esta página existe un espacio para la venta de productos. Después de llamar a un número de teléfono que vimos en su página web, nos dijeron que actualmente gestionaban seis blogs, tres foros, dos revistas y una tienda on-line. Nos explicaron que, para promocionar nuestra terapia, lo mejor era publicar artículos patrocinados en una de sus revistas y en algunos de sus blogs. Nos recomendaron publicar dos artículos, uno centrado en la terapia fecomagnética (que nos habíamos inventado) y otro sobre nuestro centro de terapias alternativas (que tampoco existía). Es decir, estaban dispuestos a publicar nuestra terapia como algo verdadero sin pedirnos ninguna referencia. La revista recibía mensualmente más de 800.000 visitas, y el precio para promocionar nuestra terapia era de 175 euros. En el caso de los blogs, nos propusieron publicar enlaces patrocinados a cambio de 125 euros. Como podemos observar, en la promoción de terapias alternativas solo importa el dinero, el cual puede ser usado para sustituir la palabra evidencia.

Sigamos analizando algunos pequeños aspectos del negocio de las terapias alternativas. Las farmacias comienzan a sustituir sus carteles por otros donde publicitan productos homeopáticos, los cuales se anuncian de forma impune en todos los medios de comunicación. Si tanto se publicitan será porque se venden, ¿no? Nada más en los Estados Unidos se gastan 34.000 millones de dólares cada año en terapias alternativas, según la Dra. Josephine P. Briggs, directora del Centro Nacional de Medicina Complementaria y Alternativa de ese país. Por otro lado, el dato más conservador que he visto sobre facturación de medicamentos homeopáticos es de 1.000 millones de euros anuales, capitaneados por Boiron, Heel, Dhu y otros grandes del sector homeopático. Por otro lado, las empresas ligadas a la homeopatía comienzan a crecer como setas en nuestro país. Sin ir más lejos, la multinacional homeopática Boiron factura en España más de 6 millones de euros anuales, y además cuenta con 4 plantas de fabricación y distribución en Madrid, Barcelona, Alicante y Vizcaya, además de una red de distribución que abarca todo el territorio nacional.

Mucha gente dirá, vale, si la homeopatía es solamente un negocio, entonces ¿por qué ha llegado hasta nuestras universidades? Pagando por ello. Según los presupuestos de la Universidad de Zaragoza para el año 2013, Boiron ha pagado 17.000€ a cambio de crear la Cátedra Boiron de investigación, docencia y divulgación de la homeopatía. En diciembre del 2011 el Ministerio de Sanidad reconoció que la homeopatía no tiene ningún valor terapéutico más allá del efecto placebo, pero en diciembre del año 2013 ese mismo Ministerio de Sanidad aprobó la venta de miles de productos homeopáticos. El único motivo existente para ello es que la homeopatía mueve muchísimo dinero.

¿Son el resto de terapias alternativas diferentes? No. Si buscamos en las páginas amarillas la palabra Terapias alternativas aparecen para España 1545 resultados. Haciendo la misma búsqueda en mi ciudad (Torrent) aparecen 6 resultados. Para que os hagáis una idea, de la estación de metro hasta mi casa hay 15 minutos andando, y en ese trayecto he visto hoy once centros que promocionaban terapias alternativas. Si en un paseo veo en mi pueblo más centros de terapias alternativas de lo que se indican en las páginas amarillas, ¿cuántos centros de terapias alternativas tienen que haber en el país si aparecen 1545 resultados? Dejo al lector la tarea de imaginar cuánto dinero mueven este tipo de pseudoterapias bajo el nombre de homeopatía, reiki, acupuntura, biomagnetismo, etc.

Como conclusión, nadie niega que las empresas farmacéuticas puedan tener comportamientos poco éticos y que, a veces, mezclen sus intereses económicos en temas de salud. No obstante, las terapias alternativas son peores, porque ni siquiera pueden tener un interés en la salud de las personas, dado que no funcionan (y no hay evidencia científica para afirmar que sí lo hacen). Detrás de las terapias alternativas solo hay un gran negocio que mueve muchos millones de euros, así que hay que recordárselo a las personas que intentan justificar que la homeopatía funciona porque las farmacéuticas son un negocio. Las terapias alternativas también lo son, solo que en este caso son un negocio que vende un producto que no funciona, y a eso se le llama, además de negocio, estafa.

[1] http://www.unizar.es/gobierno/consejo_social/documents/Presupuesto2013_WEB.pdf

[2] http://www.catedrahomeopatia.org/

[3] http://sociedad.elpais.com/sociedad/2011/12/19/actualidad/1324325626_211066.html

[4] http://sociedad.elpais.com/sociedad/2013/12/02/actualidad/1386015772_167699.html

40 Flares Twitter 21 Facebook 19 40 Flares ×